. . . un cambio muy agradable para él, pero no sin sus
complicaciones. Pasó los próximos ocho años sobreviviendo en
el colegio secundario y luego durante un par de trimestres en
el instituto.
Sus experiencias académicas hasta ese momento
no habían sido muy positivas y finalmente dejó de estudiar para
buscarse la vida en el mundo real.
Él se examinó, recibió su título del instituto, y siguiendo los consejos de Horace Greeley, el día siguiente abandonó la tierra de Lincoln e inmediatamente se matriculó en Pasadena City College. (Encontró un puesto de guardia de noche en un banco donde pudo estudiar mientras sus compañeros de trabajo roncaban.) Tardó un poco pero finalmente consiguió su diploma AA y luego se matriculó en California State University en Los Ángeles. Allí William se especializó en la filología inglesa y española y se asoció con un programa educativo bilingüe en el cual daba clases de inglés a los inmigrantes de habla hispana.
En 1982, William llegó a Madrid para completar
su último año de estudios en la Universidad Complutense de Madrid
en conjunción con un programa de California State University
en el extranjero. Después de recibir su diploma, decidió quedarse
en España por más tiempo para conocer al país encantador que
apenas había podido ver durante aquel año de estudios intensivos.
Para financiar su estancia se ofreció para dar clases de inglés.
Desde que él volvió a estudiar de adulto tenía muchísimas ganas
de enseñar y nunca se imaginaba haciéndolo en España. A William
le gustaba el trabajo y lo pasó muy bien con sus alumnos pero
pronto se dio cuenta de que un par de academias de idiomas le
estaban entorpeciendo, por no decir estafando, y le estaban
imponiendo unos cursos realmente lamentables. Éste era el mundo
real también. Así que otra vez a estudiar. Para seguir mejorando
su metodología para la enseñanza de idiomas, empezó a participar
en talleres y seminarios y conferencias de TESOL y finalmente
se hizo autónomo. A través de los años William ha impartido
clases individuales para ejecutivos y clases para grupos en
numerosas empresas y también a particulares en su propio domicilio.
Durante varios años él era coordinador del programa de inglés
en una empresa española importante de transporte. Más recientemente
y durante los meses de verano en conjunción con un grupo selecto
de profesores experimentados y altamente cualificados ha organizado
e impartido cursos intensivos de inglés para profesionales.
Para William, las relaciones profesionales a largo plazo son
muy frecuentes. En muchos casos, por no decir la mayoría, él
continua con los mismos alumnos / clientes durante muchos años
porque, como está actualizándose y buscando materia nueva constantemente,
siempre procura mantener la motivación del alumno tan alta como
la suya.
Además de la enseñanza, desde hace tiempo a William le interesa la fotografía y el diseño digital y más que una vez ha aceptado encargos de restauración fotográfica para satisfacer el apetito de su querido ordenador por más ampliaciones. Le fascinan los artilugios pero aborrece los coches y los teléfonos móviles. En este momento tampoco ve con buenos ojos a las palomas mientras él contempla los tejados desde su balcón. Tales son las pequeñas manías de un forastero que vive desde hace tiempo enamorado de Madrid. William y su mujer viven tranquilamente en el castizo barrio madrileño de Chamberí con su cactus no ladrador, Arthur. A él (William) le encanta la natación.
Más sobre las Clases
Particulares de Inglés de Bill Christison.
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